El lunes se incendiaron aproximadamente 130 hectáreas de un campo lindero al barrio Links-Erratchu. Allí trabajaron dotaciones de JM Ezeiza, Tristán Suárez y Esteban Echeverría, junto a fuerzas de seguridad y Defensa Civil. Aún se desconocen las causas del siniestro, aunque las condiciones climáticas (sequía prolongada durante los últimos dos meses, altas temperaturas y sol intenso), sumadas a la acumulación de residuos en el lugar, podrían haber favorecido el inicio de las llamas.
Según relataron vecinos del sector, el llamado a los bomberos se realizó al mediodía. Mientras se organizaba el operativo y arribaban dotaciones desde distintos puntos, el fuego se propagó rápidamente, impulsado por la sequía y el viento. Para las cinco de la tarde, aproximadamente, el siniestro quedó sofocado.
El barrio Links-Erratchu no sufrió un impacto mayor, gracias a que el viento empujó las llamas en dirección opuesta a las viviendas. De todos modos, vecinos colaboraron activamente arrojando agua con mangueras desde sus casas. Pese a ello, numerosos árboles del perímetro del barrio resultaron afectados por el fuego.
El martes se reactivaron pequeños focos sobre la calle Roberto Grau. Estos fueron controlados por los bomberos. Al cierre de esta edición, el incendio se encontraba extinguido, aunque la zona se mantenía en estado de alerta. En este contexto, el vecino Facundo Plant destacó a LA PALABRA que “un tercio del campo era bosque, nativo y exótico”, y relató que “la fauna de ese entorno tuvo que escapar hacia los alrededores para refugiarse y, seguramente, una parte no habrá podido hacerlo a tiempo”. Plant señaló que este campo “era como un pulmón verde junto con el barrio”.
La Ley Nacional 26.815 de Manejo del Fuego, modificada por la Ley 27.604 y aún vigente, establece severas restricciones sobre las tierras incendiadas en todo el territorio argentino. La normativa “prohíbe el cambio de uso del suelo durante 30 años en pastizales y matorrales, y hasta 60 años en bosques nativos o áreas protegidas, independientemente de si el incendio fue accidental o intencional”. Además, “se prohíben la venta, el loteo y el desarrollo de emprendimientos inmobiliarios en zonas afectadas por incendios, con el objetivo de evitar la especulación inmobiliaria”. La ley impone “obligaciones a los propietarios, como colaborar con las tareas de combate del fuego”, y prevé “sanciones ante el incumplimiento, incluyendo multas y restricciones para futuros permisos de uso del suelo”.







































