SUÁREZ | La Escuela Secundaria Nº 11 fue bautizada con el nombre del maestro Luis Fortunato Iglesias

El acto contó con la presencia del intendente Gastón Granados, quien destacó la figura del maestro Luis Fortunato Iglesias como “un faro en materia educativa”, que “siempre trabajó para construir comunidad”. “Trabajamos para cuidar la educación pública, porque consideramos que es la base del desarrollo comunitario”, afirmó.

El miércoles 8 de abril por la mañana se llevó a cabo la ceremonia de imposición del nombre “Maestro Luis Fortunato Iglesias” a la Escuela Secundaria Nº 11 del distrito de Ezeiza (Río de Janeiro 986, Tristán Suárez), en reconocimiento a su legado pedagógico y su compromiso con la educación pública. El nuevo edificio de la institución fue uno de los seis inaugurados por el Municipio y la Provincia, el pasado 10 de marzo, en actos encabezados por el intendente Gastón Granados y el gobernador Axel Kicillof.
El acto fue organizado por el equipo docente de la escuela, encabezado por la directora Sonia Cuyúa, la vicedirectora Paola Obradovich y la secretaria Verónica Galán. Del evento participaron autoridades educativas, miembros del Ejecutivo y del HCD, docentes, estudiantes y vecinos. Entre los presentes se encontraban dos exalumnas del maestro Iglesias, Rosa Giorgis y Delia Scarmendi, así como su sobrina nieta, Mara Iglesias. Asistieron además la licenciada Feliciana Flores, los historiadores locales Juan Carlos Ramírez Leiva y Elio Salmón, y representantes del Museo de Historia Regional Tristán Suárez, su directora Claudia Muscio y Jorge Ravonne. Durante el acto se presentó la Orquesta Escuela de Ezeiza.
La ceremonia se desarrolló en un clima de respeto y emotividad, en el que se puso en valor no solo su legado pedagógico, sino también su compromiso con la educación pública como herramienta de transformación social. Desde la institución destacaron la importancia de este tipo de iniciativas, que permiten fortalecer la identidad escolar y mantener viva la memoria de aquellos educadores que dejaron una huella imborrable en la comunidad.
PALABRAS DE
GASTÓN GRANADOS
En el acto, el intendente Gastón Granados brindó un discurso en el que repasó la historia de la institución, destacó el crecimiento de la infraestructura educativa local y llamó a fortalecer los valores comunitarios. En su intervención, el jefe comunal recordó los inicios del proyecto para dotar de edificio propio a la escuela: “Hace no muchos años, en la Escuela Nº 22, la comunidad me planteó la necesidad de que la Secundaria 11 tuviera su edificio propio. Nos comprometimos y poco tiempo después comenzamos con las máquinas municipales”, señaló y describió cómo la obra avanzó progresivamente, desde las primeras aulas hasta completar las instalaciones necesarias para su funcionamiento.
Granados también subrayó la reciente inauguración del establecimiento, que formó parte de un conjunto de seis escuelas abiertas el pasado 10 de marzo. “En poco más de dos años hemos inaugurado doce escuelas nuevas en nuestro municipio, lo que refleja la importancia que le damos a la educación como base del desarrollo comunitario”, remarcó.
En relación con el nombre elegido para la institución, expresó su satisfacción y destacó la figura del maestro Luis Fortunato Iglesias como “un faro en materia educativa”, que “siempre trabajó para construir comunidad”. Además, recordó que, cuando era secretario de Obras Públicas, le tocó gestionar la plaza del barrio Vista Linda que lleva el mismo nombre. A lo largo de su discurso, Granados hizo hincapié en la necesidad de construir comunidad y en el rol compartido entre el Estado, los docentes, los estudiantes y las familias. “No alcanza con construir una escuela si no hay docentes que eduquen y alumnos que comprendan la importancia de asistir y formarse”, afirmó.
Convocó a los estudiantes a comprometerse con la educación y el cuidado de la institución. “La escuela es su casa. Que sea gratuita no significa que no haya que cuidar las instalaciones. Hay muchas personas trabajando todos los días para que ustedes tengan la mejor educación posible”, sostuvo. Por último, llamó a fomentar valores como el respeto, la empatía y la convivencia: “Tenemos que construir una comunidad con amor, donde prevalezcan las buenas palabras y el buen trato. Más allá de transmitir conocimientos, debemos transmitir valores y seguir construyendo el futuro de Ezeiza. ¡Que viva la educación pública!”, concluyó.

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