Que nadie deje de alentar

Por Míster Afro | Esto No Está Chequeado | Ilustración: Digital Snatch | #FiccionesEzeicenses

Harry Toshiba, reconocido psíquico ezeicense que viajó a Estados Unidos para seguir de cerca a la selección de Scaloni, se comunicó con La Palabra para contar cómo se vive el Mundial 2026 en el universo de las fuerzas invisibles, tras la victoria de Argentina por 3-2 frente a Egipto.
La semana pasada partió desde el Aeropuerto un chárter especial para darle apoyo al equipo. Viajaron expertos con la misión de levantar un escudo protector para que los jugadores y los hinchas puedan desplegar al máximo sus habilidades. Con la meta de encauzar energías, Harry llevó su televisor de tubo de 20 pulgadas, que suele mantener a punto en Panza Hermanos. Luego de acompañar la victoria ante Cabo Verde, se trasladaron a Atlanta para el cotejo contra los Hijos del Nilo.
—Nos instalamos en una de las tribunas bajas y trabajamos desde temprano. La tarea fue difícil y ardua porque había muchos seguidores de Ra, Nut, Anubis, Horus y Hathor operando en el estadio. Yo me puse una careta de Messi para dirigir las acciones y, de paso, por si me enfocaba la tele. Quiero mantener mi cara lejos de la fama. Lucía Archiboldo repitió frases de Scaloni para generar vibras positivas; Zulema Gianegra intervino en infinidad de grupos de WhatsApp y redes sociales mediante frecuencias vibracionales, memes y otros artefactos digitales; Bram Foguista convenció a fantasmas de la Guerra de la Independencia de Estados Unidos para hinchar por los libres del sur. El Pollo de Spegazzini armó un streaming junto a los amigos de El Campeón del Sur y Chumbazo TV, y relató todo el partido en décimas espinelas.
—¿Y por qué se nos complicaron tanto las cosas? —le pregunté, intrigado.
Harry respiró profundo y explicó:
—En el minuto 15 del primer tiempo, la diosa Bastet distrajo al Cuti y a Lisandro, y permitió que Yasser Ibrahim pusiera el 1-0. Después, Amón-Ra le susurró algo al oído a Lionel Messi y Mostafa Shoiber atajó el penal con la ayuda de Osiris. Nos propusimos contrarrestar estas maniobras, pero nos tenían contra las cuerdas. Cada vez que anulábamos una manija aparecía otra. A los 22 del segundo tiempo, Mostafa Ziko, guiado por Thot, marcó el 2-0. Decí que logramos bloquear algunos conjuros porque, si no, la historia hubiera sido peor.
—¿Y qué hicieron para dar vuelta esta tendencia?
—La tele de tubo de 20 pulgadas no quiso arrancar en el primer tiempo —reveló Harry—. Mediante una comunicación urgente con Hugo Panza, pudimos encenderla durante la pausa de hidratación del complemento. Al principio, la pantalla estaba muerta, llena de estática, hasta que aparecieron hinchas en blanco y negro, que se mezclaron con imágenes coloridas del 78, del 86 y del 2022. Eso ayudó a frenar a Egipto, pero faltaba algo… Entonces vimos las canchas de tierra y los arcos sin redes. El barro, las camisetas gastadas, los alambrados caídos, los vestuarios sin revocar, el mate cocido, las caritas de las pibas y los pibes soñando. El dios Potrero fue el que, al final, nos salvó.
Al cierre de esta edición, Harry Toshiba y la delegación de expertos estaban planificando cómo ingresar temprano al Kansas City Stadium para ayudar a Argentina frente a Suiza, en los cuartos de final. Toshiba decidió no brindar ningún pronóstico. Solo pidió que nadie, en ningún rincón, deje de alentar.

Esto No Está Chequeado | Sección no basada en hechos reales | Cualquier semejanza con la realidad es mala puntería | Contacto: ezeizaediciones@yahoo.com.ar | Archivo Esto No Está Chequeado

Aviso