Víctor Díaz López (el joven de 31 años que conmovió a miles de personas en todo el país al viralizarse un video en el que relataba su despido de un empleo rural) hoy trabaja en una peluquería en Villa Golf junto a su novia, Daiana. Luego de ocho meses después de aquella grabación en la que se lo vio llorando tras ser despedido de un campo en San Vicente, intenta reconstruir su vida desde un local ubicado en San Rafael 320. Mientras Daiana se encarga de cortar el pelo, él practica y da sus primeros pasos con la máquina. El emprendimiento también incluye la venta de viseras, sombreros, materas y otros artículos con su marca “Sin Nervio”, que comercializa principalmente de manera directa con vecinos y personas que lo reconocen por su historia. Aunque las redes sociales continúan siendo una herramienta importante, hoy el boca en boca se convirtió en su principal motor. La exposición mediática que siguió a su despido no se tradujo en un empleo estable. Según relata, muchos ofrecimientos no llegaron a concretarse y el conflicto legal con su antiguo empleador quedó en pausa. Además, debió resignar la posibilidad de recuperar a su perra, que permanece en el campo donde trabajaba. A pesar de este nuevo rumbo, Víctor extraña la vida rural y el trabajo físico que desempeñó durante más de diez años. Asegura que su deseo es volver al campo y retomar las tareas que conoce desde siempre. Mientras tanto, aprende un nuevo oficio, sostiene el local y mantiene la esperanza de que surja una oportunidad para volver a empezar.
