Los fuertes estruendos que durante la madrugada del viernes alarmaron a vecinos de Ezeiza, Monte Grande, El Jagüel, Luis Guillón y otras localidades de la Zona Sur estuvieron relacionados con una falla registrada en uno de los motores de un avión de Aerolíneas Argentinas. El episodio ocurrió durante el vuelo AR1132, que había partido desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza con destino a Madrid a las 23:52. La aeronave, un Airbus A330-202, debió interrumpir el viaje y regresar al aeropuerto luego de detectarse un desperfecto. Según los registros de FlightRadar24, el avión permaneció unos 36 minutos en el aire y aterrizó nuevamente en Ezeiza alrededor de las 00:28. Personal de Bomberos permaneció preparado ante una eventual complicación, aunque finalmente la aeronave pudo completar el aterrizaje por sus propios medios y sin mayores inconvenientes. Horas después, Aerolíneas Argentinas explicó que los sonidos que muchos vecinos interpretaron como explosiones fueron consecuencia de un fenómeno denominado “compressor stall”. Se trata de una alteración en el flujo de aire dentro del compresor del motor que puede generar ruidos similares a detonaciones. Desde la compañía remarcaron que no hubo fuego ni una situación de emergencia y que los estruendos no fueron explosiones propiamente dichas. La explicación llegó después de que durante la madrugada se multiplicaran los testimonios de vecinos que aseguraban haber escuchado fuertes detonaciones e incluso haber sentido vibraciones en sus viviendas. En El Jagüel, una cámara de seguridad ubicada frente a un bar registró uno de los momentos en los que se produjo un fuerte estruendo, alrededor de las 23:57. En las redes sociales también aparecieron testimonios desde Monte Grande, Luis Guillón, Ezeiza, Glew y Burzaco. Tras el regreso del avión a Ezeiza, Aerolíneas Argentinas reprogramó el servicio hacia Madrid. Para continuar el viaje se utilizó otro Airbus A330, un A330-243, que despegó aproximadamente a las 4:09 con destino a España. De esta manera, la explicación brindada posteriormente por la compañía permitió establecer el origen de los fuertes sonidos que habían generado preocupación entre numerosos vecinos de la región.
