AMBIENTE | Diálogo por la calidad del agua que se consume

En el Vivero Municipal se llevó a cabo un diálogo entre autoridades municipales y vecinas y vecinos preocupados por una posible contaminación.

En el marco de la jornada de cierre del año de la Secretaría de Ambiente realizada este sábado en el Vivero Municipal, tuvo lugar el Foro del Agua Segura. El secretario, Gustavo Boccaccio, junto a técnicos del área, de otras áreas del gobierno local y de ACUMAR, participó de un diálogo abierto con vecinas y vecinos preocupados por las recientes noticias sobre posible contaminación del agua en Ezeiza. El estudio perteneciente a una universidad privada, recientemente difundido, ha contribuido a colocar la problemática en un lugar destacado de la agenda pública. Una diversidad de situaciones y preguntas planteadas dio cuenta de la complejidad del tema. En el curso del debate surgieron cuestiones de índole general, tales como la deficiencia en los muestreos que sustentan los estudios; el arsénico presente por causas geológicas y el derivado de la actividad humana; el bombeo de agua para la creación de lagunas artificiales; una tercera parte de la población sin acceso al agua corriente y un 60% sin cloacas; las responsabilidades estatales y ciudadanas; las diferentes contaminaciones (microbiológica, por metales pesados y otras); los riesgos para la salud, en particular la infantil; y las medidas individuales de prevención o cuidado. Tras un animado intercambio, quedó en claro la necesidad de sistematizar y reunir en algún sitio oficial la información disponible como un primer paso a dar. Se solicitó que el gobierno municipal agilizara gestiones con el Instituto Nacional del Agua (INA) a fin de posibilitar, quizás con el apoyo de la Universidad Provincial de Ezeiza (UPE) y de la comunidad involucrada, la construcción de un mapa para monitorear el estado del agua. El mapa concentraría datos obtenidos a partir de un muestreo representativo desde el punto de vista estadístico e hidrogeológico. Se habló de la posibilidad de contar con un laboratorio propio de calidad del agua. Una reflexión final mereció el entusiasta aplauso de toda la concurrencia: la participación activa de la ciudadanía es imprescindible tanto para la defensa de derechos esenciales como para la eficiencia de la gestión pública.

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