La familia Buttice, con fuerte arraigo en Ezeiza, se reunió en la ciudad de Ushuaia, capital de la provincia de Tierra del Fuego, para evocar historias de sus antepasados llegados a nuestro país desde Italia. El encuentro tuvo lugar entre el 20 y 24 de mayo, con alrededor de setenta primos y primas. El evento logró concretarse “gracias a la voluntad de hospedaje que realizaron nuestros propios primos”, destacó Silvia Buttice, quien, para la ocasión, preparó un video sobre la familia.
El trabajo audiovisual reconstruyó el recorrido de varias generaciones, desde los antepasados que vivieron en San Biagio Platani, un pequeño pueblo de la provincia siciliana de Agrigento, hasta la llegada de Lorenzo Buttice y María Rosa Nugara a la Argentina, en medio de las dificultades económicas y sociales que atravesaba el sur de Italia hacia fines del siglo XIX.
“La historia de los Buttice no es solo una historia familiar, es una historia de coraje, pérdida, amor y legado”, señala el video preparado para la ocasión. Según cuenta el material, la familia dejó atrás una realidad marcada por las deudas, las duras condiciones laborales en las minas de azufre y la crisis que afectó a las cosechas de la región. Como tantas otras familias italianas de la época, emprendieron un viaje de más de treinta días por mar en busca de mejores oportunidades.
Según cuenta el video, Lorenzo Buttice y María Rosa Nugara llegaron a Buenos Aires junto a su pequeño hijo Rafael. “Solo permitían una maleta, pero llegaron. Y eso ya lo cambiaba todo”, relata la narración. Tras pasar por el Hotel de Inmigrantes, se establecieron en Avellaneda. Allí creció Rafael, quien, años más tarde, conoció a Alfonsina Petrolo, descendiente de inmigrantes provenientes de Cinquefrondi, en la región de Calabria. Rafael y Alfonsina se casaron el 16 de julio de 1918 y, luego, se radicaron en Ezeiza, donde construyeron su hogar y criaron a sus siete hijos: Lorenzo, Rafael, Carlos, Enilda, Elsa, Ofelia y Elena.
“Levantaron su hogar en Ezeiza. Con sus manos, con esfuerzo, con dignidad”, expresa el video. Según cuenta la producción audiovisual, aquella casa se convirtió en el punto de encuentro de varias generaciones, entre comidas compartidas, celebraciones y recuerdos familiares que fueron transmitiéndose con el paso del tiempo.
Durante el encuentro en Ushuaia, los participantes compartieron anécdotas, fotografías y recuerdos que permitieron reconstruir parte de ese legado. La reunión sirvió además para fortalecer los lazos entre familiares que viven en distintos puntos del país, muchos de los cuales tuvieron la oportunidad de reencontrarse después de varios años.
El mensaje final del video estuvo centrado en el valor de la memoria familiar y en el esfuerzo de quienes emigraron para construir un futuro mejor. “Porque aunque la vida avance, hay cosas que no se rompen. La mesa. La familia. Los recuerdos”, concluye la narración. Más de un siglo después de aquella travesía desde Sicilia, la historia de los Buttice continúa reuniendo a nuevas generaciones alrededor de una identidad y un legado compartidos.

