La Escuela Primaria Nº 18 “Eugenio Rebizo” del barrio Tres Américas, en Carlos Spegazzini, celebró el pasado viernes el 40º aniversario de su creación. Estuvieron presentes el Secretario de Educación, Deportes y Turismo de Ezeiza Mario Calvella, el concejal Ezequiel Díaz, la Jefa Distrital Sonia Casariego, las inspectoras Sonia Caudet, Claudia Pereyra, Cecilia López y el inspector Matías Abramek. Asimismo hubo delegaciones del Jardín de Infantes Nº 908 y de la Secundaria Nº 19.
Durante el acto protocolar se descubrió una placa conmemorativa que dice: “En reconocimiento al compromiso, la vocación y la labor diaria de quienes construyen el presente y el futuro de nuestra escuela”, rubricada por el intendente Gastón Granados. Fue presentado el escudo de la escuela creado por los alumnos, quienes trabajaron junto con la profesora de artes visuales Sabrina Godes. También se realizó una Cápsula del Recuerdo y se presentó la Murga de la escuela, cuya coreografía estuvo a cargo de la profesora de danzas, Vanesa Becerra y la percusión a cargo del profesor de música Julio Baca Paunero. Luego se degustó la torta aniversario. La directora de la escuela, Marcela Fernández, expresó: “Allá por 1986, cuando esta escuela abrió sus puertas en este rincón de Carlos Spegazzini, las calles eran distintas, el barrio tenía otro ritmo y el mundo parecía más lejano. Sin embargo, en la mirada de aquellos primeros maestros, de aquellos primeros auxiliares y de los vecinos que pusieron el hombro para levantar cada rincón, había una certeza inquebrantable: aquí hacía falta algo. Un lugar donde cada niño de nuestra comunidad supiera que sus sueños tenían espacio para crecer. En un mundo que a menudo se vuelve prisa, incertidumbre o desencanto, la escuela sigue siendo ese lugar seguro donde el futuro se vuelve posible. Como equipo directivo, estamos convencidos de que enseñar no es un mero trámite pedagógico ni la simple transmisión de un contenido: enseñar es decirle a cada niño y a cada niña que cruza esa puerta: ‘Tu historia nos importa, tus sueños tienen lugar y tu voz merece ser escuchada’. Es trabajar incansablemente para que todos, sin excepción, tengan las mismas oportunidades de aprender, crecer y de ser felices Por eso hoy queremos reafirmarlo frente a toda nuestra comunidad: la educación es el acto de amor más grande que existe. Un amor que cree, enérgicamente, que cada vida que pasa por esta escuela vale, importa y puede tener un destino maravilloso”. Luego enfatizó: “Ustedes mis queridos niñas y niños, ustedes no son solo el futuro de la Escuela 18. Ustedes son nuestro presente más hermoso. Cada vez que uno de ustedes aprende algo nuevo, cada vez que descubren el mundo en un libro, defienden a un compañero, estos 40 años cobran un sentido absoluto. Ustedes son la razón por la que cada mañana vale la pena volver a empezar. La Escuela Primaria N° 18 no es de la Dirección, no es del Estado: la Escuela 18 es del barrio, es de la gente, es de todos los que creemos que la educación pública es el acto de amor y de justicia más grande que existe. Que las Bodas de Rubí sean solo la pausa para mirar atrás con gratitud, tomar aliento y seguir caminando juntos hacia los próximos 40 años”.






HISTORIA. “El 26 de mayo de 1986, en Spegazzini, nacía la escuela N°49, sobre terrenos donados por Eugenio Rebizo, vecino y poblador histórico del entonces partido de Esteban Echeverría. En reconocimiento a su generosidad y a su vínculo con la comunidad, la escuela fue bautizada con su nombre. Por aquel entonces, el partido de Ezeiza aún no existía y nuestra localidad pertenecía al partido de Esteban Echeverría. Fue en 1995, con la conformación de Ezeiza como distrito, cuando aquella escuela N° 49 pasó a convertirse en nuestra querida Escuela Primaria N° 18 Eugenio Rebizo. Su creación fue fruto de un anhelo profundamente arraigado en la comunidad. Era una escuela necesaria, solicitada y esperada por las familias del barrio en expansión, Tres Américas, ya que las instituciones más cercanas eran la escuela N°2 de Tristán Suarez y la escuela N° 7 de Spegazzini. Así comenzó una historia que, desde aquel primer día y hasta la actualidad, se encuentra estrechamente ligada a la comunidad que la vio nacer y crecer. A lo largo de estos 40 años, nuestra escuela ha sido escenario de innumerables historias. Ha visto crecer a niños y niñas que luego regresaron como adultos, incluso docentes que actualmente se desempeñan aquí; ha acompañado sueños, aprendizajes, encuentros, y despedidas. Por sus aulas y sus pasillos transitaron generaciones de estudiantes y también numerosos docentes que eligieron esta escuela para desarrollar gran parte de su vida profesional. Quienes tenemos el privilegio de trabajar aquí desde hace años, hemos sido testigo de su crecimiento, de sus transformaciones y de sus reformas; la hemos visto adaptarse a nuevos desafíos pedagógicos y a las necesidades de cada época, sin perder nunca esa esencia de la enseñanza: la calidez, la escucha, la inclusión, y el profundo sentido de pertenencia que la une con su comunidad”, reseñaron los docentes.
