El pasado sábado, en las oficinas de la Secretaría de Cultura de Ezeiza, se realizó un nuevo encuentro literario propuesto por el Taller Municipal Gratuito de Escritura y Literatura, coordinado a Marco Millán, junto a la Biblioteca Municipal El Arte de Leer. Se contó con la presencia de escritores locales y zonales como Max Ribeiro, Cintia Delgado, Marcela Granara, Matías Airala, Liliana Cubeles y Lara Prodan.
DEBATE SOBRE ARLT. La jornada comenzó con un debate sobre la literatura de Roberto Arlt y su relación con la aristocracia literaria de su tiempo: sus formas, normas y leyes. Se propuso un análisis actual de la obra arltiana y su impacto en el taller municipal. Maximiliano Ribeiro, autor de la novela Antes de la oscuridad, y Marco Millán encabezaron el conversatorio. “Participé en el café literario cuyo eje fue la obra de Arlt, ese lúcido retratista del delirio porteño. El encuentro propició un cruce muy rico con escritores locales, donde se mezclaron voces, territorios y miradas”, expresó Max, y agregó: “También discutimos sobre mi novela de terror conurbano, un relato que bucea en el horror psicológico desde la periferia, con ecos arltianos en su crudeza y su tensión existencial. Fue una jornada de esas que te dejan pensando, donde la literatura se hizo trinchera y espejo, y donde lo marginal cobró centralidad desde la palabra escrita y compartida”.
LA GRAN NIEBLA. Tras una breve pausa, que permitió al público recorrer los stands, prepararse una infusión o disfrutar del buffet a cargo de estudiantes del taller literario, se presentó el libro La gran niebla, de la autora invitada Lara Prodan, proveniente de la ciudad de Buenos Aires. “Ezeiza era, para mí, una ciudad conocida: la última estación de la línea, el fin del viaje. Hoy la veo como un lugar lleno de gente que conoce mi historia, mi novela, mis personajes. Ya no parece final, sino principio. Estoy muy agradecida con toda la comunidad literaria que me recibió”, expresó la autora.
MICROTALLERES. Luego fue el turno de dos microtalleres literarios, coordinados por los profesores suplentes Federico Benítez y Ariel Silva. Benítez relató con humor: “Al fondo del anfiteatro se encontraba Ariel junto a Marco, con toda la tranquilidad que a mí me faltaba. Llegué a mitad de los preparativos y puse manos a la obra. Cuando me quise dar cuenta, Marco me había asignado al cuidado de las ventas de libros”. Por su parte, Silva propuso un ejercicio de escritura rápida inspirado en ideas que surgen durante los viajes en transporte público, acompañado por ilustraciones y dibujos como estímulo visual. “Los autores que se presentaron tenían una extraña sonrisa; una familiaridad invadía por completo el ambiente. Ese día la suerte estaba de nuestro lado: nadie cambiaría eso”, concluyó Ariel, entre aplausos.
CINTIA DELGADO. Como antesala al micrófono abierto, se presentó la obra de la escritora local Cintia Delgado —autora de cinco libros publicados—, quien reflexionó sobre el oficio de escribir de manera independiente, el “automarketing” y la construcción lúdica de un “multiverso” dentro de sus obras. “Como dijera un estudiante del taller: la inspiración está en el aire, y así es: siempre está dando vueltas a nuestro alrededor, esperando ser transformada en palabras. Muchas gracias por crear un espacio tan bello, íntimo y personalizado para reunirnos todos. ¡Fue una tarde llena de emociones y gente linda!”, expresó Cintia.
MICRÓFONO ABIERTO. El café literario concluyó con un micrófono abierto donde participaron estudiantes del taller, escritores locales y miembros del público general, quienes compartieron sus textos y lecturas con entusiasmo. Para cerrar la jornada, se sortearon más de doce libros de autores locales. “Fue un encuentro cálido y enriquecedor, que volvió a demostrar la fuerza y la vitalidad de la comunidad literaria ezeicense: una red de voces que crece, se comparte y se celebra”, expresó Marco Millán a LA PALABRA.








