Con el objetivo de ordenar la movilidad urbana y potenciar el desarrollo comercial en el centro de la ciudad, el Municipio de Ezeiza puso en marcha un nuevo sistema de estacionamiento medido a través de la aplicación Ezeiza Medido. La iniciativa busca optimizar el uso del espacio público en las zonas de mayor congestión vehicular y facilitar el acceso a los comercios y dependencias públicas. La medida rige dentro del cuadrante delimitado por las calles Presidente Perón, French, Arturo Illia y Nicolás Avellaneda hasta 12 de Octubre, e incluye una hora de estacionamiento gratuito para quienes realicen trámites o compras breves.
Al respecto, el intendente Gastón Granados explicó que el sistema responde a una problemática cotidiana: “Mucha gente se va a trabajar a Capital tomando el tren, deja el auto a las 6 de la mañana y vuelve a la tarde, ocupando un espacio en el centro todo el día. Después, cuando una persona quiere venir a un comercio, no encuentra lugar”. Granados subrayó además que la recaudación no es el objetivo central del programa: “Hoy la realidad es que estamos viendo cómo la gente lo agradece porque siempre encuentra lugar. Y el que no quiere pagar camina una o dos cuadras, estaciona fuera del sector de estacionamiento medido y se termina el problema”.
Para quienes necesiten permanecer más tiempo, el valor del estacionamiento es de 700 pesos por hora. “No es un monto descabellado para alguien que deba realizar un trámite que dure más de una hora. Lo importante es que el vecino que quiere comprar encuentre un lugar cerca del comercio y que el comerciante tenga espacios disponibles en su cuadra”, remarcó el jefe comunal. En ese sentido, detalló que la primera hora sin costo está pensada para facilitar gestiones rápidas: “Si vengo a hacer un trámite a la municipalidad o a pagar un impuesto, me puede llevar 15, 20 o 30 minutos. Esa persona estaciona en la puerta, no paga y se retira”. Finalmente, sostuvo que se trata de una política pública pensada para la mayoría de los vecinos: “Es una medida que ayuda a ordenar y a facilitarle la vida tanto a los vecinos como a los comerciantes”.
—Simultáneamente están impulsando cambios en la dirección de las calles.
—Estamos ordenando el tránsito. Sabemos que cuesta que la gente se acostumbre. Aunque haya carteles, muchos siguen circulando como lo hicieron toda la vida. Por eso estamos trabajando con los agentes de tránsito para educar y lograr que se respeten las normas, lo que termina siendo más rápido, más armonioso y más seguro.
—¿Estos cambios se aplican en todas las localidades?
—Sí. Además, colocamos carteles nomencladores con el nombre y la altura de las calles en todos los barrios. Hoy uno llega a una esquina y sabe exactamente dónde está, sin necesidad de usar el celular. Eso ayuda mucho, sobre todo a quienes vienen de afuera.
