La clasificación de la Selección Argentina a las semifinales del Mundial desató una verdadera fiesta en Ezeiza. Tras el triunfo por 3 a 1 frente a Suiza, cientos de vecinos salieron a las calles con camisetas, banderas, bombos y bocinazos para celebrar un nuevo paso del conjunto nacional rumbo al sueño de la Copa del Mundo. Ahora aparece en el horizonte un rival que despierta recuerdos imborrables: Inglaterra. El próximo miércoles 15 de julio, desde las 16, ambos seleccionados volverán a verse las caras en una semifinal mundialista, un cruce que inevitablemente remite al histórico 2-1 de México 1986. Aquel 22 de junio, Diego Armando Maradona escribió una de las páginas más inolvidables de la historia del fútbol. Primero marcó el gol conocido como «La Mano de Dios» y, apenas cuatro minutos después, convirtió el que para muchos sigue siendo el mejor gol de todos los tiempos, dejando en el camino a medio equipo inglés antes de definir ante Peter Shilton. Argentina ganó 2 a 1 y luego terminó levantando la Copa del Mundo. Cuatro décadas después de aquella tarde en el estadio Azteca, la historia ofrece un nuevo Argentina-Inglaterra, está vez con Messi como capitán. En Ezeiza ya se palpita el partido. Los hinchas sueñan con que esta nueva generación escriba otro capítulo inolvidable.


