Por Juan Carlos Ramírez Leiva | Junta de Estudios Históricos del Distrito de Ezeiza
Las historias de las comunidades siempre son el resultado de las acciones de los vecinos en su conjunto. Sin embargo, en el seno del sujeto colectivo se desenvuelven actores sociales que se destacan por su liderazgo, por sus contribuciones. Este es el caso de don Guillermo Gaddini.
Nació en el partido de San Vicente el 26 de septiembre de 1877, instalándose en el pueblo de Tristán Suárez hacia 1896. Recién llegado, fue nombrado valijero ad honorem del correo y llegó a ser jefe de estafeta.
El pueblo tuvo como fecha fundacional el día en que, por primera vez, el tren, en su viaje inaugural (1885), paró en la estación que por un breve tiempo se llamó Llavallol, y luego, Tristán Suárez. Don Guillermo, que aún no era don ya que tenía 19 años cuando se instaló, vivió el momento en que el pueblo crecía muy lento, pero con rumbo firme, como puede observarse en un plano de remate de 1893. El almacén de ramos generales, una especie de supermercado de entonces por la variedad de productos que ofrecía, fue puesto por Gaddini, como también lo fue la fábrica de soda en sifones.
Preocupado por la inadecuada atención sanitaria en la región, ya que el hospital más cercano estaba en Lomas de Zamora, participó de la concreción de la Casa de Primeros Auxilios San José, en Monte Grande, colaborando con una cuota para su sostenimiento desde su mismo inicio.
La concreción de las legítimas aspiraciones de los lugareños de independizarse de San Vicente, debido a la nula atención que le prestaba la intendencia en materia de servicios públicos, se concretó con la ley provincial sancionada con fecha 9 de abril de 1913, declarándose cabecera del nuevo distrito al pueblo de Monte Grande. La comunidad de Tristán Suárez aportó ideas y hombres para el logro de su emancipación política del partido de San Vicente. Entre los vecinos que gestionaron la autonomía comunal se contaba Guillermo Gaddini.
Hombre inquieto, supo aprovechar los nuevos medios de comunicación, fundando La Positiva, una empresa de servicio telefónico. El señor Gaddini había obtenido en 1913 la concesión nacional y, en 1928, transfirió el servicio y las líneas de La Positiva a la Compañía Unión Telefónica. Luchador por su comunidad, impuso como condición expresa en el contrato de transferencia que Tristán Suárez jamás sería considerado como central telefónica de larga distancia (tenían costo diferencial), cláusula que siempre fue respetada.
Su conocimiento del lugar y sus vecinos, sumado a sus inquietudes, lo llevaron a ser colaborador de la prensa, escribiendo en El Vicentino, y también fue corresponsal en los medios nacionales como La Prensa.
Don Guillermo fue un poblador pionero, como lo fue también en las comunicaciones telefónicas; buscó la autonomía del distrito, trabajó para la concreción de centros de salud; en un local familiar funcionó temporariamente la Escuela Nº 2 (Canale). Don Guillermo falleció el 28 de abril de 1944.
Por amor a la comunidad, por su labor para ella, se hacía imperativo el reconocimiento social explícito, dándole su nombre a la principal arteria de la ciudad de Tristán Suárez, la que nace frente a la estación —en la hoy Presidente Néstor Kirchner (ex Ruta Nacional Nº 205)— y finaliza en la calle Salta.
