La autora cañuelense habló con LA PALABRA sobre su novela, que cuenta la historia de Emma, una mujer de 60 años que se enamora de un médico joven idéntico a uno de los protagonistas de las novelas que escribe en secreto. Una charla sobre el origen del libro, el porqué del título, el paso del tiempo, las convenciones sociales y la importancia del deseo.
Mariana I. F. Covello publicó la novela Guitarra al viento (Tinta Libre, 2026), que narra la historia de Emma, una mujer de 60 años que siente que su vida carece de magia. Todo cambia cuando conoce a Daniel, un joven médico que despierta en ella emociones que creía olvidadas. Él es idéntico a uno de los protagonistas de las novelas que escribe por hobby, y surge una pasión inesperada, un amor que desafía las convenciones sociales. ¿Puede el deseo reescribir el destino? Esta es la pregunta que acompañó a Mariana durante la escritura, guiada por la idea de que “nunca es tarde para volver a sentir”.
La autora nació en el campo, en el distrito de Cañuelas, provincia de Buenos Aires. Suele recordar que hizo la primaria en una escuela rural, donde “el viento se filtraba en invierno por las paredes de madera y los maestros daban lo mejor de sí para enseñar”. De sus padres aprendió el amor por los libros y comenzó en segundo grado porque ya sabía leer y escribir. Tras el secundario, cursó materias del Profesorado de Lengua y Literatura, “que dejé en poco tiempo, ya que la vida me llevó por otros caminos ajenos a las letras”, explica. Durante un tiempo escribió y realizó tareas de corrección para La Palabra de Cañuelas y participó en varias antologías. Su novela El sueño del Sheikh (2025) está alojada en una página web y puede leerse de manera gratuita. En medio del desarrollo de esta obra, fueron gestándose otras novelas, entre ellas Guitarra al viento, donde se aparta por momentos de la música clásica y vuelve a la juventud, sin alejarse del romanticismo como eje. La flamante producción, Guitarra al viento, estará en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2026, que se llevará a cabo en el predio La Rural de Palermo (Av. Santa Fe 4201, Av. Sarmiento 2704, Av. Cerviño 4474, CABA), entre el 23 de abril y el 11 de mayo, en el stand 159 del sello Tinta Libre, dentro del Pabellón Azul.

—¿Cómo nació Guitarra al viento?
—Una vez me comentaron de una señora de mi pueblo que, luego de un divorcio, se había casado con un hombre mucho más joven y apuesto. Ella era una señora normal, muy mayor, ¡y no era millonaria! (risas). Ahí comencé a buscar la forma de adaptarla a una novela, pero me costaba hallar la pieza para el despegue, hasta que la encontré.
—¿Qué lecturas o autores influyeron en tu forma de narrarla?
—No sé si hubo alguno en especial. En casa se leía de todo: clásicos y novelas comunes; policiales, románticas y de terror; algo de filosofía que no entendía… Leía a Poe, Stephen King, Agatha Christie, Louisa May Alcott (Mujercitas), Charlotte Brontë (Jane Eyre), Arthur Hailey, y la lista seguiría. En su mayoría, algunos me gustaron más que otros. Como todo. Ojalá hubiese aprendido algo de todos ellos, pero creo que no heredé nada. Me gusta ser narradora omnisciente y así manejar los hilos desde arriba; estoy más cómoda. No podría escribir en primera persona. Lo mismo me cuesta leer de esa forma.
—¿Por qué Guitarra al viento?
—El título fue así porque es verdad: en la adolescencia siempre tocaba una guitarra imaginaria, junto a la radio o cuando tuvimos televisión. Mi guitarra eléctrica fue al viento: desde el rock, ese extraño heavy metal, hasta lo melódico, acompañando a los músicos de moda en ese momento. En casa había una guitarra criolla; mi papá tocaba folclore y algún tango. De vez en cuando se reunían con otros, pero también me enseñaron que existía la música clásica, y fui absorbiéndola, entremezclada con la otra. Nunca aprendí guitarra: me dolían las yemas de los dedos al apretar las cuerdas y me resultaba incómoda. Tengo pendiente el piano. En esta historia, la guitarra (la música) fue testigo, entrelazando las almas de los protagonistas.
—Emma siente que su vida perdió la magia. ¿Qué te interesaba explorar en este personaje?
—Emma lleva una vida común, rutinaria. Reaccionó el día que vio a Daniel. Quise reflejar un poco cómo nos hemos convertido en esta sociedad. Hay personas que tienen dos empleos para sostener a la familia; se hacen esclavas de sus obligaciones y se olvidan de vivir. Perdemos los mejores momentos de estar con nuestros seres queridos. También solemos decir: “cuando me jubile haré esto o aquello”. Pero, cuando llega ese momento, ¿de qué hablamos con nuestros conocidos? De médicos, medicamentos y dolores. Son contados los que conversan de otro tema. Observo a las familias, que son disímiles de cuando yo era más joven. Todo se fue tergiversando en una región donde los proyectos se disuelven con facilidad como los sueños. Emma, al encontrarse con su personaje, se miró al espejo y se dio cuenta de que había vivido en vano.
—Daniel se parece físicamente a uno de los protagonistas de las novelas que escribe Emma. ¿Qué papel juega la imaginación literaria dentro de la historia?
—Emma escribe en su tiempo libre, para distraerse y por hobby. Con su esposo casi no tiene diálogo, más que el indispensable, porque esa misma rutina los enterró. Pero, al encontrarse con su personaje imaginario en la vida real, las emociones surgen. Cuando ella va al centro médico al que acostumbra y ve venir por el pasillo a ese hombre similar al de su novela (por su altura, su forma de caminar, sus rasgos casi idénticos), algo dentro de ella se paraliza. No puede dejar de mirarlo. Él venía con su ambo rojo y supuso que era kinesiólogo; por eso deseó quebrarse para volver a verlo. Cuando Daniel pasa a su lado y detiene su mirada verde en ella, la conmueve más, porque siente lo mismo que la protagonista de su historia, con la diferencia de que, en aquella ficción, tenían 25 años. Aquí, en esta novela, la realidad le muestra algo diferente: él tiene 37 y ella, 60. No es lo mismo. Ese cruce de miradas la desestabiliza y presiente que a ese hombre del ambo rojo lo conociera desde siempre. Una parte de ella entra en duda: el hombre que inventó existe y es guapísimo, pero hay un contraste terrible, que es la edad, y eso la agobia. Luego de una confusión de nombres, vuelve a encontrarse con él, y no con su viejo médico, con el cual fue a atenderse; al ponerse más tensa, allí se entera de que este Daniel es el hijo del doctor, que, obviamente, la trata de anciana. Cuando se va del lugar, en la pantalla ve la guitarra eléctrica, descifra las canciones de rock y comienzan a surgir los recuerdos.
—¿Qué representa Daniel en la vida de Emma: una persona real, un ideal o una mezcla de ambos?
—Después de la sorpresa, ella retoma la cordura, pero nunca puede olvidarse de su mirada. Desde ese encuentro, Emma procura verse mejor. Si bien es una mujer linda, comienza a mejorar su aspecto, aunque nunca más vuelve a ver a Daniel. Ella sabe separar los sueños de la realidad, pero, por momentos, necesita sumergirse en el recuerdo de sus ojos para sobrellevar sus últimos años, hasta que el azar los vuelve a cruzar.
—¿Qué respuestas te dio la escritura de la novela?
—Que nunca hay que dejar de soñar, no importa la edad que tengas. Ella se enamoró tardíamente, quizás del personaje que inventó. No sabés si alguien puede aparecer en tu vida de repente y conmoverte hasta el punto de enamorarte como un adolescente. A veces, el destino tiene escrito otro final para tu historia que jamás pensaste. Solo dejate llevar, sin importar lo que digan los demás. Escribir esta novela (que hice en medio de la publicación de la otra; todavía tengo dos más sin concluir) fue, en parte, verme a mí misma. Tuve muchísimas sensaciones que solo comprenden quienes escriben o componen alguna canción. Pasás por muchos momentos. La imaginación rueda como un auto de Fórmula 1, hasta que se rompe el motor. Daba para ahondar más, pero se extendía la cantidad de páginas y no podría publicarla, hasta que me topé con esta editorial que hace impresiones bajo demanda, lo cual es muy bueno. Ayuda a la ecología y los lectores tienen dos opciones: papel y epub, que abarata los costos. Fijate en algo: si ves a un hombre de 60 aferrado a la mano de una mujer de 40 o de 30, ni le prestás atención. Pero si ves a una señora de 60 con un hombre de 35 años, abrazados, sos capaz de darte vuelta, ¿no?
—¿Qué expectativas tenés?
—Hasta ahora he obtenido mucho más de lo que esperaba. La editorial Tinta Libre me ha acompañado en todo momento y lo continúa haciendo. La novela está apareciendo en diferentes plataformas de aquí y del exterior que ni conocía. Se siente raro ver tu novela con precio en euros. El primer ebook que vendí fue a España. Ahora está publicada también en Amazon y pronto en Mercado Libre. ¿No es increíble? Todavía me pregunto: ¿cómo sucedió? Ahora vos me estás haciendo una entrevista por Guitarra al viento, luego de que me enseñaras muchos detalles de la escritura en mi paso por La Palabra de Cañuelas. Fuiste un buen maestro y, pese al tiempo transcurrido, eso siempre lo tuve presente. En resumen, hasta el momento mis expectativas se han cumplido y estoy viviendo una experiencia inimaginable. La novela, además, estará en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. ¿Qué más puedo pedir?
—¿Qué te gustaría que los lectores sientan al leer Guitarra al viento?
—Quisiera que los lectores sientan que no deben olvidarse de vivir. Los años se van y no regresan. Vamos posponiendo todo y la vida se escurre como el agua. Esto es ficción: en un segundo tenés 40 y, en otro, 50… Con mucha suerte, llegás a un geriátrico tomando quince pastillas por día. Entonces, ¿dónde quedaron tus sueños? ¿Los cumpliste o solo naciste para morir? El ser humano tiene opciones; solo debe atreverse a salir a buscarlas.

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DÓNDE COMPRAR LA NOVELA
Guitarra al viento se vende a través de la web de la editorial Tinta Libre, en papel (mediante un sistema de impresión bajo demanda) o en formato digital (epub). Si comprás un ejemplar físico, el envío tarda unos días y varía según el domicilio. El ebook se entrega de forma instantánea. También está disponible en diversas plataformas de distintos países.
TINTA LIBRE
https://tintalibre.com.ar/book/2542/Guitarra_al_viento
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