Escribe: Juan Carlos Ramirez Leiva | Junta de Estudios Históricos del Distrito de Ezeiza
Durante la dictadura genocida, los puntos de salida del país fueron minuciosamente controlados. Muchos de nuestros conciudadanos o residentes extranjeros, conscientes del peligro en que se hallaban sus vidas, usaron los puntos habituales de salida del país pero no todos lo lograron.
Entre los casos documentados con mayor amplitud encontramos el de Miguel Ángel Hoyos Guardo, un porteño nacido el 8 de abril de 1955 que militaba en la JP, y que realizó su servicio militar obligatorio en la Base Naval de Ushuaia. Cumplidos los 14 meses de servicio, regresaba junto a otros conscriptos que también habían sido dados de baja en un avión Electra de la Armada Argentina. Su mamá, Lucinda Estela Guardo de Hoyos, se informó por los testimonios de los compañeros de Miguel Ángel que, en una escala del vuelo, subieron dos militares vestidos de civil que lo apartaron de sus compañeros y lo custodiaron hasta Ezeiza. Al llegar, lo entregaron a un grupo de tareas y, pese a que opuso resistencia, fue subido a un Torino blanco que partió hacia la autopista Ricchieri. Nunca más se supo qué fue de él: fue uno de los 218 colimbas desaparecidos. Ocurrió el 3/08/1977 (legajo RUVTE 2496).
Poco tiempo después, el 14/12/1977, Guillermo Leonardo Pagés Larraya (apodado Mariano), también porteño de 22 años, fue secuestrado y desaparecido cuando pretendió intentar pasar por el control migratorio de nuestro aeropuerto (RUVTE 3724).
No solo varones fueron detenidos en nuestro querido aeropuerto cuando la locura genocida se enquistó en nuestro país. La salteña Nélida Azucena Sosa Chávez Forti, una docente de 41 años, no logró evitar su secuestro y posterior desaparición cuando intentó pasar los controles el 18/02/1977.
Tampoco fueron solo argentinos; tal fue el caso de los chilenos Jacobo Stoulman Bortnik, de profesión contador, de 43 años, y de Matilde Pessa Mois, de 42 años. El matrimonio fue detenido, secuestrado y desaparecido al presentar sus papeles de identificación en el aeropuerto Pistarini el 29 de mayo de 1977, cuando arribaban en un vuelo desde Santiago de Chile. Se sabe que fueron subidos a un automóvil que partió velozmente, y es uno de los casos que ejemplifican el accionar del Plan Cóndor.
Años antes, precisamente el 02/11/1974, en el mismo control migratorio y dentro de lo acordado por el Plan Cóndor, el ingeniero de nacionalidad chileno-británica Guillermo Roberto Beausire Alonso, de 25 años, fue detenido y entregado a la dictadura de Pinochet, siendo posteriormente desaparecido.
Como un ejercicio previo a que se conocieran los acuerdos impuestos por los Estados Unidos mediante el Plan Cóndor, el brasileño Edmur Pericles Camargo fue secuestrado el 16/06/1971 en nuestro aeropuerto y entregado a la dictadura de su país por la dictadura en nuestro país, del Gral. Alejandro A. Lanusse.
