Junto a Ana María Rodríguez comandaba La Ovejita de Claudia, que cumplió 59 años en la comunidad.
Profundo dolor causó el sábado la partida de Juan Carlos Boulán, a los 72 años, querido vecino de JM Ezeiza, con una fuerte raigambre en la comunidad. Familiero y casado con Ana María Rodríguez (fundadora de La Ovejita de Claudia), tuvo siete hijos (seis mujeres y un varón), nueve nietos (cinco nenas y cuatro nenes) y hasta una bisnieta.
Nacido el 5 de diciembre de 1953, Juan Carlos, o Carlitos, como lo llamaban las personas más cercanas, fue parte de una familia pionera. Era uno de los cuatro hijos del matrimonio de Horacio Boulán e Irma Elisagaray, quienes tenían una recordada casa de ramos generales en Canning, frente a la actual Rotonda de la Mujer. Sus hermanos son Horacio (que vive en JM Ezeiza), Marta (radicada en La Plata) y Rosita (que partió hace 38 años). Siendo niño, al fallecer su padre, se trasladó con la madre y hermanos a JM Ezeiza para radicarse sobre la calle Provincias Unidas, entre French e Ituzaingó, donde luego tendría a su familia.
Con Ana María celebraron 45 años de pareja el 1° de julio. Las cuatro primeras hijas de la pareja venían del primer matrimonio de Ana, pero Juan Carlos las educó como propias: María Victoria, Ana Julia y las mellizas Mónica y Lucila. Luego se sumaron Juan Ignacio, Soledad y Josefina.
La primera nieta, María Cecilia, nació el 15 de agosto y estaba celebrando sus 34 años en España cuando se produjo la partida de Carlitos. Es hija de María Victoria, quien además tiene a Juan Martín. Mónica, una de las mellizas, es madre de las nietas Delfina e Inés. Su hija Lucila tuvo a Franco y Bautista, que eran muy apegados al abuelo Carlos, dado que compartían la pasión por la mecánica y los autos. Ana Julia tuvo a Ema; Josefina, a Berenice, de dos años; y Soledad, a Milán, varoncito que pronto cumplirá dos. La única bisnieta, por el momento, es Rufina, hija de Delfina, y vive en España. Por todos ellos, Juan Carlos tenía una devoción especial.
En la faz laboral, Boulán siempre estuvo activo, aun cuando los vaivenes del país lo alcanzaran. Ocupó un importante cargo gerencial en el área de Compras del antiguo Hogar Obrero (SAPRA SA), empresa que sufrió el desguace en la década del 90, siendo parte de ella comprada por Cresta Roja. Él fue uno de los despedidos en ese período, en el que la desindustrialización generó el crecimiento del desempleo, a fines del siglo pasado. En ese entonces ya estaba con Ana en La Ovejita de Claudia, que el pasado 12 de mayo celebró los 59 años en su local original, ubicado en la calle Raúl Alfonsín N° 194 (ex José Hernández). La Ovejita, que supo tener otro local en Tucumán y French, es una referencia para Ezeiza y la región, y viene proveyendo de uniformes a infinidad de profesionales de la salud, la administración y la gastronomía, entre otros rubros. Durante una década, entre 2009 y 2019, Juan Carlos también gerenció la empresa de transporte Remis Car.
Juan Carlos era conocido por ser un hombre trabajador, de buen carácter y siempre atento a los demás. En la despedida, realizada el domingo en Casa De Lorenzi, muchos recordaron infinidad de anécdotas, sus gustos, sus pasiones, el compromiso con la familia y los esfuerzos que hizo para que sus hijas e hijo recibieran la mejor educación. Muchos recordaron innumerables gestos sencillos: una sonrisa, una palabra o una ayuda en un momento clave, acciones pequeñas y desinteresadas que muestran la grandeza de las personas.
