CONFERENCIA EN EZEIZA | Monseñor Jorge Lugones reflexionó sobre el pensamiento social de Francisco

El obispo de la Diócesis de Lomas de Zamora, monseñor Jorge Lugones SJ, brindó una charla sobre el pensamiento social del papa Francisco ayer viernes 16 de octubre, en el Teatro Municipal del Centro Cultural Amigo Néstor (Avellaneda 27, JM Ezeiza). La actividad, abierta a toda la comunidad, fue organizada por Cáritas, Acción Católica y Pastoral Social. El encuentro propuso profundizar en la Doctrina Social de la Iglesia y en las enseñanzas del pontífice argentino frente a los desafíos sociales actuales, con especial atención a la dignidad de las personas, la justicia social, la fraternidad y el compromiso con los sectores más vulnerables. Participaron del evento el intendente Gastón Granados, el presidente del HCDE Fernando Amarilla, la secretaria de Cultura Dulce Granados, demás miembros del Ejecutivo y el Deliberativo local.

LA DIGNIDAD HUMANA COMO PUNTO DE PARTIDA. En sus exposiciones sobre el pensamiento social de Francisco, Lugones ha destacado que la dignidad de la persona humana debe ocupar “un lugar central en cualquier proceso de transformación social”. Desde esta perspectiva, las respuestas de la Iglesia no pueden desentenderse de las necesidades concretas de la población, especialmente de quienes atraviesan situaciones de pobreza y exclusión. El obispo también ha señalado que la Doctrina Social de la Iglesia tiene su fundamento en el Evangelio y propone una promoción humana integral. “Esto implica que el compromiso cristiano no se limita a la asistencia espiritual, sino que también requiere atender las condiciones materiales de vida, las desigualdades y las dificultades que enfrentan las comunidades”, expresó. Otro de los principios centrales es el destino universal de los bienes, que plantea que los recursos de la sociedad deben estar al servicio de todas las personas y que nadie debería quedar excluido de su aprovechamiento.

SOLIDARIDAD, PARTICIPACIÓN Y BIEN COMÚN. Entre los ejes de la Doctrina Social de la Iglesia se encuentran, además, la subsidiariedad, la solidaridad, la participación y la búsqueda del bien común. Estos principios promueven una sociedad en la que las personas puedan involucrarse en las decisiones colectivas y contribuir a la construcción de respuestas frente a los problemas compartidos. Asimismo, Lugones hizo hincapié en la importancia de que nadie quede al margen de la vida social. En ese sentido, destacó la participación como una condición necesaria para que las personas sean protagonistas no solo de las acciones comunitarias, sino también de las decisiones que afectan sus vidas. El obispo también vinculó estas enseñanzas “con la construcción de una sociedad que no descarte a quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad”.

LA OPCIÓN POR LOS POBRES Y EL CUIDADO DE LA CASA COMÚN. Lugones ha destacado asimismo dos dimensiones del pensamiento social de Francisco: la opción preferencial por los pobres y el cuidado de la Casa Común. La primera supone prestar especial atención a quienes más necesitan acompañamiento y oportunidades, mientras que la segunda invita a comprender la relación entre la protección del ambiente y las condiciones de vida de las personas. Ambas perspectivas se relacionan con una concepción integral del desarrollo, que contempla tanto las necesidades humanas como la responsabilidad colectiva sobre los bienes naturales. La reflexión se inscribe, además, en el llamado de Francisco a promover la fraternidad, el diálogo y la cultura del encuentro como caminos para superar las divisiones y fortalecer los vínculos sociales.

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