Se trata de Rosa Delfina Costa, María Cristina Onis y José María Estévez. Hubo una charla y se proyectó un documental realizado por el Instituto Cultural de Tristán Suárez.
En el marco de las actividades a medio siglo del golpe de Estado de 1976 y en coincidencia con la conmemoración de la Noche de los Lápices, el HCDE fue el escenario de la charla “Las huellas de la dictadura en la Central Atómica de Ezeiza”, una jornada organizada junto a la Secretaría de Cultura municipal y el CIIE Ezeiza Marta Cecilia Alonso, centrada en los crímenes de Estado perpetrados contra el personal científico y técnico de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). La propuesta formó parte de la muestra itinerante de 41 paneles “Ana Frank: Memoria, Verdad y Justicia en Ezeiza”, que vinculó la persecución nazi durante la Segunda Guerra Mundial con los crímenes del terrorismo de Estado en la Argentina. Esta iniciativa dio continuidad al camino iniciado en marzo de este año, cuando más de 400 personas participaron en la primera vigilia del distrito para honrar a los vecinos desaparecidos Marta Cecilia Alonso, Eduardo Ramos Mejía y Eduardo Alberto Delfino mediante la colocación de una placa, intervenciones artísticas y la plantación de tres árboles.
LAS TRES VÍCTIMAS DEL CENTRO ATÓMICO
El punto más alto del encuentro fue la presentación de un documental producido por los estudiantes de sexto año (divisiones A, B y C) del Instituto Cultural de Tristán Suárez. La investigación escolar reconstruyó la trayectoria y la desaparición de tres profesionales que se desempeñaban en las instalaciones nucleares locales:
► Rosa Delfina Costa: Técnica química de 32 años en la planta de producción de radioisótopos. Cursó en la Escuela Técnica Nº 25 “Tte. 1º Fray Luis Beltrán” entre 1962 y 1966, y posteriormente en la ENET Nº 30. Fue secuestrada el 26 de abril de 1977 cuando viajaba desde el barrio de Boedo hacia su puesto de trabajo.
► José María Estévez: Vecino de Haedo de 27 años, empleado en el área de reactores y estudiante en la Facultad de Agronomía.
► María Cristina Onis: De 32 años, estudiante de Ingeniería Química en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).
Los tres continúan en condición de desaparecidos. Guiados por el profesor Darío Tula, los alumnos realizaron labor de campo, rastreo documental y visitas a sitios de memoria. En la Escuela Técnica 25 localizaron la baldosa que homenajea a Costa; en Agronomía recorrieron el Bosque de la Memoria y el espacio en honor a Estévez y a su hermano Gabriel María; y en la UTN repasaron el memorial dedicado a los alumnos víctimas de la represión.
El cortometraje integró como hilo conductor los casos de Federico Álvarez Rojas (dirigente político y delegado de UPCN con actuación en distintos centros atómicos) y su esposa Hilda Leikis. Ambos fueron raptados en 1976 en su domicilio de la avenida Las Heras frente a sus hijos, permanecieron en el centro clandestino El Vesubio y continúan desaparecidos. Los jóvenes entrevistaron virtualmente a sus familiares exiliados en Brasil, hablaron con la fundadora de la Comisión de DDHH de la CNEA, Hilda Lanza, e incluyeron imágenes grabadas en la Casa Museo Ricardo Rojas.
CIFRAS DE LA REPRESIÓN
Durante el conversatorio, la bióloga Marina Carpano (integrante de la CNEA, delegada sindical de ATE e investigadora de la Comisión de Derechos Humanos del organismo) expuso la dimensión que tuvo el terrorismo de Estado en el sector nuclear.
Tras el golpe del 24 de marzo de 1976, la Junta Militar designó el 29 de marzo al vicealmirante Carlos Castro Madero al frente de la CNEA, cargo en el que permaneció hasta 1983. Los registros de la Comisión creada por los propios trabajadores entre 1983 y 1984 revelan:
► 32 secuestros registrados entre 1976 y 1979 (dos ocurridos dentro de las dependencias).
► 22 personas que continúan desaparecidas.
► 2 personas asesinadas.
► 10 personas puestas a disposición del Poder Ejecutivo Nacional (PEN).
Asimismo, Carpano precisó que alrededor de 500 personas se vieron obligadas a dejar la institución por despidos, declaraciones de prescindibilidad, cesantías injustificadas o renuncias forzadas por persecución ideológica. Entre 1985 y 1987, tras la solicitud de más de un centenar de damnificados, 63 empleados lograron ser reincorporados.
Paralelamente, existieron unos 500 «legajos paralelos» confeccionados con inteligencia de la SIDE sobre la afiliación política de los agentes. Si bien la estructura interna del organismo conocía su existencia, estos archivos fueron sustraídos por Gendarmería; una fracción pudo recuperarse y otra se perdió. Tras diversas denuncias en 1987 y un sobreseimiento judicial sin culpables en 1994, en 2012 arrancó la revisión documental que permitió la reparación formal de 16 legajos (cinco en 2014 y once en 2023), rectificando las falsas causas de cese laboral por la leyenda de baja a causa del terrorismo de Estado.
La labor de la Comisión —reconocida formalmente en 2023 dentro del organismo y con un archivo digitalizado de 1.500 documentos— posibilitó en 2022 descubrir la historia de Juan Pedro Barrientos (operario de Atucha I identificado a través de un recordatorio gráfico), quien fue secuestrado, brutalmente torturado en la Unidad Penitenciaria N°9 de La Plata y asesinado, permaneciendo aún desaparecido.
Un trabajo del historiador Juan Carlos Ramírez Leiva (publicado en 2020 por la Junta de Estudios Históricos del Distrito Ezeiza) había contabilizado previamente 19 científicos y agentes desaparecidos, 11 liberados tras su secuestro, 107 despedidos sin indemnización, 120 cesanteados y 370 desplazados mediante renuncias forzadas.
EDUCACIÓN, CIENCIA Y DESARROLLO NACIONAL
La apertura del encuentro estuvo a cargo de la ingeniera y profesora de Química Liliana Perini, integrante de la Dirección de Formación Docente Permanente bonaerense. Perini invitó a articular la enseñanza de las ciencias naturales con la construcción histórica y la soberanía nacional, definiendo a esta última como una “libertad colectiva” para resolver qué proyecto científico necesita el país. El documental elaborado por los alumnos del Instituto Cultural de Tristán Suárez se publicará próximamente de forma íntegra en las plataformas digitales del establecimiento educativo.



