“Participé de la Peregrinación a Luján por primera vez y resultó una experiencia maravillosa. Tengo 43 años, soy de Tristán Suárez, del barrio La Buena Esperanza. Decidí peregrinar principalmente para agradecerle a Dios y a la Virgen de Luján por mi salud. Siento que la vida me dio una nueva oportunidad. Por eso, quise mostrar mi gratitud y también pedir que todo siga bien. Salí a las siete de la mañana desde Liniers y llegué a la ciudad de Luján a las siete de la tarde. Fueron doce horas de caminata, con unas cinco horas bajo la lluvia. Después salió el sol y el camino se hizo un poco más llevadero. Pasé por lluvia, frío y calor, pero nada me impidió seguir adelante. Fue muy lindo encontrarme con vecinos que estaban en los puestos de apoyo, acompañando y ayudando a los peregrinos durante el recorrido. Llegar a Luján fue muy emocionante. Me quedo con una experiencia inolvidable, con mucha gratitud y con las ganas de prepararme para volver el año que viene”.









