Escribe: Claudia Graciela Muscio | Museo de Historia Regional Tristán Suárez del Distrito de Ezeiza
La región cuyana, con su particular densidad histórica, halla un pasado originario de por lo menos 10.000 años, con culturas como Fortuna, Morrillos y Ansilta. Eran pueblos cazadores-recolectores pedestres que basaron su patrón de subsistencia en la utilización de los recursos naturales.
Debemos entender que estos pueblos originalmente eran dinámicos y se desplazaban para lograr la obtención de recursos básicos, como animales de presa, agua, leña y sitios de resguardo. En las secuencias de traslados, los préstamos culturales eran imprescindibles: de esa manera compartieron tradiciones, hábitos y costumbres.
En San Juan, es inevitable aludir a Sarmiento. En realidad, es complejo invisibilizarlo o emitir juicios de valor acerca de una figura tan talentosa como contradictoria.
Su libro Recuerdos de provincia representa solo uno de los cincuenta y dos volúmenes que escribió. Es un texto inolvidable, atento a que el autor parte de nuestros hermanos huarpes para seguir con San Juan colonial y la historia de su familia. Es perspicaz y logra una pintura social en sus descripciones, que son minuciosas y seductoras.
Su madre, doña Paula Albarracín, construyó, siendo soltera y trabajando como telera, la casa habitación en la que nacerían Domingo y sus cuatro hermanas. Ella tejía los hábitos de los religiosos y, al ser estos muy numerosos, su trabajo le permitía sostener a toda su familia.
Una de sus hermanas, Procesa, fue una destacada artista plástica y el propio Domingo, junto a sus hermanas, fundó la primera Escuela de Mujeres de San Juan, atento a que sostenía que la mujer, por ser madre y pilar del hogar, debía recibir una educación adecuada. El Sarmiento polemista, extremista, fanático, es conocido por todos, así como su decisión de hacer de la educación una política de Estado.
Cuyo es todo esto y mucho más. Hay una asombrosa manera allí de entender la identidad regional. Está vinculada a su pasado huarpe, su condición andina, su participación en el Ejército de los Andes, su promoción educativa y su respeto por el patrimonio.
En San Luis, conocer Renca, La Carolina, Las Chacras, Saladillo y San José del Morro es un viaje por el túnel de la Historia. En Renca se preserva la vivienda donde nació y vivió el doctor José Santos Ortiz, gobernador de esa singular provincia, quien acompañara, como secretario, en su último viaje, a Juan Facundo Quiroga.
La toponimia sanluiseña alude, además, a su origen comechingón y sanavirón. En San Francisco del Monte de Oro se levanta orgullosa la escuela en la que Sarmiento, con 15 años de edad, debutara como maestro.
En próximas oportunidades seguiremos buceando, si usted, lector, lo permite, en el nutrido pasado cuyano.
